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GRANIER con la tradición de Todos los Santos

Por 11/10/2017Noticias

Granier se suma a la tradición de “Todos los Santos” con diferentes dulces típicos.

  • Los Huesitos de Santo son unos de los postres más clásicos y recurrentes para la celebración gastronómica de esta festividad
  • Los buñuelos en Madrid y los panallets en Cataluña, completan la oferta regional para esta época del año

Una de las celebraciones más importantes del otoño es la festividad de Todos los Santos y, ligada a ella, encontramos una serie de dulces que se han convertido en una auténtica tradición gastronómica. Granier se suma un año más a esta tradición con unos dulces que no pueden faltar en cualquier mesa.

Los Huesitos de Santo, quizás uno de los dulces más típicos de esta temporada, son unos postres elaborados de mazapán, de color blanco y forma alargada y cilíndrica -semejante a la de un hueso- y originalmente rellenos de dulce de yema. En Granier han optado por modernizar este producto, ofreciéndolo también con relleno de chocolate, chocolate blanco y frambuesa. Aunque son muy típicos de la zona de Castilla y León, actualmente su tradición está muy extendida por toda la geografía española, por lo que es un producto que se puede encontrar en la mayoría de establecimientos de la firma.

Los buñuelos tampoco pueden faltar en Granier, sobretodo en la zona de Madrid, donde son muy populares. Se pueden encontrar con cinco rellenos distintos: nata, trufa, chocolate, crema y moka y, aunque también suelen consumirse durante otras épocas del año, su consumo aumenta considerablemente coincidiendo con Todos los Santos.

Y hablar de Cataluña en esta época del año es sinónimo de hablar de panallets, que curiosamente tienen su origen en el norte de Europa en el siglo XVIII. Al ser unos dulces muy energéticos resultaban muy útiles para comer el día de Todos los Santos y el día de Los Difuntos (1 y 2 de noviembre), en los que se tocaban las campanas de las iglesias durante toda la noche. Actualmente se han convertido en un producto muy popular en todas las zonas de Cataluña, sobre todo los de piñones, aunque en Granier se comercializan con un gran surtido de sabores (vainilla, naranja, fruta, almendra, crema catalana, chocolate, café, limón, coco y fresa).