Maestros panaderos

En Granier nos caracterizamos por nuestro método de elaboración del pan propio que respeta los procesos tradicionales y las largas fermentaciones.

ELABORACIÓN PROPIA

Como todo buen panadero, Granier cuenta con un método de elaboración del pan propio que respeta los procesos tradicionales y las largas fermentaciones. El secreto de la calidad de los panes que elabora está en la selección de las materias primas y en la fermentación de la masa, respetando los tiempos necesarios para que el pan tenga la fuerza, el sabor y el olor adecuados, así como asegurar su durabilidad muchas horas después de haber sido horneado.

En el obrador central prima el respeto por la elaboración tradicional del pan. Es allí donde se arrancan las recetas artesanas, únicas y con los mejores ingredientes, y donde nuestros panaderos realizan la mezcla y el amasado que caracteriza cada tipo de pan.

Una vez trabajada la masa, ésta se ultracongela en crudo para mantener sus propiedades organolépticas intactas y poderla transportar a las panaderías, donde los panaderos fermentan durante 12 horas los diferentes tipos de panes y realizan una cocción completa en hornos de suela refractraria que proporcionan un calor homogéneo. Nada tiene que ver nuestro proceso con el del pan congelado precocido. Tampoco con las deficientes prácticas de algunos puntos de venta calientes donde sólo acaban de cocer las barras congeladas.

Elaboración propia
El panadero Granier

EL PANADERO GRANIER

En cada una de las panaderías Granier es donde el trabajo tradicional del pandero cobra protagonismo. Los panaderos, aquellos artesanos cuyo oficio es hacer pan, empiezan su jornada de madrugada y son los encargados de que podamos disfrutar de pan recién hecho cada día.

En Granier sabemos que lo que un buen pan necesita, por encima de todo, es tiempo. Una larga fermentación permite desarrollar los aromas, los sabores y la textura que caracterizan al mejor pan artesanal, y es por eso que todos nuestros panes tienen una fermentación de más de 12 horas.

Además, gracias a las diferentes horneadas que hacen nuestros panaderos, el cliente de Granier puede tener la garantía de encontrar siempre en nuestros establecimientos un pan recién hecho, tanto por la mañana como por la tarde.

En nuestros establecimientos también disponemos de una amplia gama de productos de bollería natural y pastas dulces y saladas que también están bajo la supervisión y buen criterio de nuestros maestros panaderos.

EL PUNTO DE VENTA

Nuestras panaderías son funcionales y cómodas, de líneas rectas y volúmenes sencillos que dan todo el protagonismo a las estanterías donde se expone el producto recién hecho. Son establecimientos tradicionales, con grandes mostradores y un característico color negro en algunas de sus paredes como seña de identidad del local.

Contamos, además, con unas paneras exclusivas de madera natural que aporta una gran calidez, donde el cliente puede localizar con facilidad el pan que desea, ya que se encuentran ordenados según las diferentes familias.

Nuestro objetivo es que nuestros clientes se vean envueltos en un mundo de sensaciones al entrar en nuestros establecimientos. Sin decoraciones excesivas ni distracciones que resten protagonismo a la exhibición de magníficas piezas de pan y bollería en una enorme variedad de tamaños, colores y sabores.

Punto de venta
Manual de calidad

MANUAL DE CALIDAD

Una de las principales prioridades de Granier es garantizar la calidad de sus productos, así como de los procesos de elaboración de los mismos, tanto en el obrador central como en cada uno de los establecimientos.

Todos los productos Granier están sujetos a estrictos controles de calidad y respetan estrictamente todas las medidas higiénico-sanitarias exigidas por la ley. Este compromiso se extiende no solo a la matriz sino a todas las panaderías que forman parte del grupo, de tal modo que seamos capaces de garantizar que nuestro consumidor recibe un producto inmejorable.

Nuestras políticas y objetivos de calidad son cada vez más rigurosos y no escatimamos recursos en una mejora continua de nuestros procesos de elaboración. Dada la importancia de las personas, también nos comprometemos con la formación y las buenas prácticas de todos los que trabajan con nosotros. Para Granier, la calidad es una filosofía de gestión y un deber ineludible.